La buena noticia es que no estás solo. Existe una secuencia clara de pasos que conviene seguir, y la mayoría de ellos los puede gestionar el servicio fúnebre por vos. En esta guía te explicamos, en orden y con lenguaje sencillo, qué tenés que hacer en cada momento — para que puedas concentrarte en lo verdaderamente importante: estar con tu familia y despedirte con tranquilidad.
1. Constatación del fallecimiento
El primer paso, antes que cualquier otro, es que un médico constate el fallecimiento y emita el certificado de defunción. Este documento es la pieza fundamental sobre la que se apoyan todos los trámites posteriores.
- Si el fallecimiento ocurrió en un sanatorio, clínica u hospital: lo realiza el médico tratante o el médico de guardia. No hay que hacer nada especial: la institución se ocupa.
- Si el fallecimiento ocurrió en el domicilio: hay que convocar a un servicio médico que realice la constatación. Muchos servicios fúnebres ofrecen este servicio médico las 24 horas, así que con una sola llamada se resuelven ambos pasos.
- Si el fallecimiento ocurrió en circunstancias dudosas o sin un médico tratante reciente: puede intervenir la Policía y la justicia, lo que requiere autopsia. En estos casos el servicio fúnebre asesora sobre los pasos a seguir.
2. Contacto con el servicio fúnebre
Una vez emitido el certificado de defunción, el siguiente paso es comunicarse con la empresa de servicios fúnebres elegida. Lo ideal es contactarse cuanto antes, ya que el servicio se ocupa del retiro del difunto, del traslado y de coordinar el velatorio o cremación.
Un buen servicio fúnebre se hace cargo de la gestión integral: no solo del aspecto operativo, sino también de toda la documentación administrativa y los trámites posteriores. La idea es que la familia no tenga que recorrer oficinas en uno de los momentos más difíciles de su vida.
3. Gestión de la partida de defunción
La partida de defunción se tramita en el Registro Civil y es uno de los documentos más importantes de todo el proceso. Sin ella, no se pueden hacer la mayoría de los trámites posteriores: sucesión, baja de obras sociales, gestiones bancarias, cobro de pensiones, etcétera.
La buena noticia es que casi todos los servicios fúnebres serios se ocupan de este trámite y entregan la partida directamente a la familia. Conviene pedir varias copias originales (entre 5 y 10), porque cada institución exige una copia para sus propias gestiones.
4. Aviso a la obra social o prepaga
Si el ser querido contaba con cobertura, hay que comunicarse con la obra social o prepaga para activar la prestación fúnebre. Acá es donde el servicio fúnebre marca la diferencia: si trabaja con convenio, gestiona la cobertura directamente, evitando que la familia tenga que ir y venir entre instituciones.
Es importante saber que la mayoría de las obras sociales y prepagas en Argentina cubren al menos un servicio básico, aunque los topes y prestaciones varían.
5. Trámites posteriores
Una vez finalizado el servicio fúnebre, quedan algunos trámites que pueden hacerse en los días o semanas siguientes, sin urgencia:
- Sucesión: se gestiona con un escribano. Es necesaria si el fallecido dejó bienes (inmuebles, vehículos, cuentas bancarias).
- Baja de servicios: comunicar el fallecimiento a empresas de luz, gas, internet, telefonía, para evitar facturas a nombre del fallecido.
- Gestión de pensiones: si corresponde, iniciar el trámite de pensión por viudez o pensión derivada.
- ANSES: dar de baja al fallecido y, si corresponde, gestionar la prestación por fallecimiento.
- Bancos: notificar a las entidades bancarias para resguardar las cuentas.
Estos trámites no se hacen el mismo día, pero conviene tenerlos en cuenta para no sorprenderse en las semanas siguientes.
En definitiva
Atravesar la pérdida de un ser querido no es fácil, y no tiene por qué serlo aún más por culpa de los trámites. Cuando uno cuenta con un servicio fúnebre que se hace cargo de la gestión integral, la familia recupera lo más valioso en esos días: tiempo y tranquilidad para estar presente y despedirse.
En Sepelios en CABA acompañamos a las familias en cada uno de estos pasos, las 24 horas, los 365 días del año. Si estás atravesando este momento o querés asesorarte por anticipado, podés escribirnos o llamarnos sin compromiso. Estamos para ayudarte.
